Paraná

En tiempos de incertidumbre, trabajadores de Cotapa señalan el camino de la autogestión

En tiempos de incertidumbre, trabajadores de Cotapa señalan el camino de la autogestión

Trabajadores de Cotapa frente a la fábrica Recuperada

Casos como el de Cotapa se valoran como modelo en un contexto de cierres de industrias y cientos de trabajadores despedidos. En Entre Ríos, son varias las industrias en aprietos financieros que tienen en vilo a ciudades enteras.

La historia de la Cooperativa de Tamberos de Paraná (Cotapa) sumó esta semana un capítulo trascendental. Tras décadas de crecimiento, seguidas por una crisis que casi la hace desaparecer, la Justicia entrerriana resolvió, el pasado 1 de julio, otorgar formalmente la propiedad de la planta a la Cooperativa de Trabajo Cotapa Ltda, integrada por sus propios empleados.

El caso se valora como modelo en un contexto de cierres de industrias y cientos de trabajadores despedidos; con un Estado ausente y un sistemático retroceso en los derechos adquiridos.

En el sector lácteo los números hablan por sí solos. Entre 2023 y mediados de 2026, cerraron más de 1.000 tambos en Argentina. De 10.063 quedaron unos 8.813 establecimientos, según datos de Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).

A nivel industrial, el sector enfrentó quiebras y paralizaciones de compañías históricas como Lácteos Verónica, Nuevo Amanecer y SanCor. Al igual que Cotapa, La Suipachense se levantó de la quiebra y da pelea por su supervivencia, con nueva gestión y la firme lucha de sus trabajadores.

Cotapa, del auge a la crisis

El 12 de julio Cotapa cumple 62 años en Paraná. Fue fundada en 1964 como un proyecto colectivo para potenciar la cuenca lechera regional. Durante sus primeros 25 años, vivió un periodo de florecimiento sostenido que la posicionó como referente en el mercado lácteo nacional.

En 1968 puso en marcha su usina pasteurizadora; de 1971-1981 se inauguraron plantas de leche en polvo y expansión hacia las localidades de Lucas González, Aranguren, Alcaraz, Crespo y Hasenkamp. En 1989, la cooperativa exportó sus productos por primera vez.

La planta de avenida Almafuerte llegó a procesar 200.000 litros de leche diarios, y fue un espacio vital para los tamberos dela zona y el abastecimiento de la provincia.

La marca logró identidad y raigambre entre los paranaenses. Sin embargo, tras el traspaso a gestiones privadas y manejos empresariales deficientes, la firma entró en una profunda decadencia.

Quiebre e inicio de la autogestión

En febrero de 2022, por deudas, a la empresa le cortaron el suministro eléctrico y paralizó totalmente sus actividades y los empleados quedaron en la calle, sin salarios ni indemnizaciones.

Fue una etapa de decadencia marcada por su transición de cooperativa original a modelos de gestión bajo figuras de Sociedad Anónima (S.A.) y la intervención del Estado a través de un fideicomiso que gerenciaron funcionarios políticos. Ambos esquemas terminaron en un rotundo fracaso.

Este periodo se caracterizó por la desinversión, abandono y deterioro de maquinarias e infraestructura. Los trabajadores denunciaron el vaciamiento y, ante el proceso de quiebra, decidieron no abandonar la fábrica para preservar su fuente de sustento.

El 1 de enero de 2023 marcó el inicio formal de la gestión obrera. Sin acceso al crédito y con maquinaria obsoleta, los empleados recuperaron la infraestructura y comenzaron a producir bajo la figura de una cooperativa de trabajo con un consejo de administración.

El tiempo demostró que la empresa era viable bajo la autogestión obrera

Se recuperaron los activos, la infraestructura y se adquirieron nuevas tecnologías, como una instalación de Tetra Pak para leche larga vida, torres de enfriamiento y equipos de logística como autoelevadores y zorras eléctricas.

Con el formato de cooperativa se encararon planes de negocios sólidos y se demostró, ante la Justicia, que el proyecto era económicamente sustentable.

El juez Ángel Moia, titular del Juzgado Civil y Comercial N° 9, aceptó la propuesta de compra de los trabajadores, una operación se tasó en $1.251 millones (un pago inicial de $400 millones y el saldo financiado a cuatro años en 48 cuotas mensuales).

A julio de 2026, la Cooperativa Cotapa vincula a más de 70 personas: 45 asociados directos, de los cuales 40 operan diariamente en la planta, y 27 forman parte de «Potencia», que presta servicios técnicos y profesionales.

Tiene cuatro puntos de ventas estratégicos en la ciudad y está a punto de abrir un quinto. Bajo la nueva gestión, se recuperó la elaboración de leches fluidas en sachet y larga vida, leche en polvo, yogures bebibles y en pote, dulce de leche, crema de leche y queso rallado.

Finalmente se aportó algo que solo los trabajadores podían sustentar: el sentido de pertenecia y del esfuerzo compartido.

La Justicia entrerriana resolvió otorgar la propiedad de la planta a la Cooperativa de Trabajo Cotapa Ltda
Trabajadores de Cotapa frente a la fábrica Recuperada

Entre Ríos en alerta por cierres de industrias

En la provincia de Entre Ríos no solo sufre el sector lácteo. Ya son varias las industrias en aprietos financieros que tienen en vilo a ciudades enteras.

Tanto en el sector avícola, lácteo como en el de bebidas, el factor común reportado es la licuación de salarios, el desplome en las ventas y la imposibilidad de trasladar los costos de tarifas y combustibles al precio final sin perder los canales de comercialización. Todos los casos mencioandos argumentan asfixia financiera y acumulación de pasivos.

Granja Tres Arroyos

El caso de la empresa Granja Tres Arroyos con el cierre por tiempo indeterminado de su planta La China, en Concepcion del Uruguay, tiene sumidos en la incertidumbre a 950 obreros desde mayo.

La empresa tiene una deuda superior a los 350 millones de dólares y acumula cheques rechazados en el Banco Central. Según se argumenta la solución depende de conseguir inversiones millonarias en dólares.

Al ser una de las principales fuentes de trabajo de Concepción del Uruguay, se generó un fuerte impacto social que motivó el involucramiento de autoridades municipales y provinciales. Se establecieron algunas medidas de asistencia paliativa para los trabajadores siempre insuficientes.

Por otra parte, en el marco de la CGT, se creó una mesa intersectorial de diálogo para evaluar las formas y acciones para conservar las fuentes de trabajo en las que estan presentes el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación) (STIA) y Sindicatos de la Carne y la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre).

Los trabajadores realizan acampe frente a la planta y actividades de visibilización del conflicto en Plaza Ramírez y a la vera de ruta. Hasta el momento no tienen novedades.

UniónBat

La empresa UniónBat, radicada en el parque industrial de Gualeguaychú, despidió a 105 trabajadores. La firma argumentó que el esquema actual de importaciones llevó a la caída de las ventas y al cese de la actividad de reciclado de baterías y fundición de plomo.

Según denunció el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, se adeuda la última quincena y medio aguinaldo.

En el marco de la conciliación obligatoria por 15 días hábiles la empresa se comprometió a presentar un esquesma de cacelacion de deudas. Sin emargo no cumplió con la reicoprtoacion de los trabajadores. Éstos mantienen un acampe fuera de la planta.

Frutafiel, con concurso preventivo de acreedores

La empresa Frutafiel S.A.S de General Ramírez se encuentra en concurso preventivo de acreedores para evitar su quiebra y garantizar la continuidad operativa.

El 22 de mayo en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N° 9 de Paraná, a cargo del juez Ángel Luis Moia, se dictó la apertura oficial del concurso el 10 de junio.

En los escritos presentados los directivos de la empresa apuntaron al proceso inflacionario que deterioró el poder adquisitivo, afectando la compra de productos no esenciales como sus líneas de aguas saborizadas y gaseosas.

Por otra parte, el aumento de los costos de producción como fletes, energía y combustibles no pudieron ser trasladados al precio de góndola para no perder competitividad. Se apuntó también a las elevadas tasas de interés con financiamiento bancario inviable, agravado por la morosidad de los propios clientes.

En tanto se indicó que para sostener las ventas se recurrió a promociones y a diversificaciones que fallaron.

Tras decretar la apertura del proceso, la Justicia dispuso la inhibición general de bienes de la firma y se designo un estudio para el control de los acreedores convocados. Ahora, la idea de la empresa es que el concurso les provea un «desahogo financiero» para estabilizar la caja y mantener la producción.

Valentinuz Hermanos

Al cierre de comercios emblematicos de Paraná, se unió la fábrica de aberturas Valentinuz Hermanos que operaba en el Parque Industrial de la capital entrerriana.

La empresa paralizó su producción y despidió a la mayoría de su personal. Se adeudan salarios desde febrero, aguinaldos e indemnizaciones.

El sindicato de Obreros de la Industria de la Madera y la CGT acompañaron las protestas de más de 20 trabajadores. Se llegó a sugerir a los empleados despedidos vender maquinarias para cubrir haberes e indemnizaciones. Hasta el momento no hubo acuerdos ni reapertura.