La Justicia abrió el concurso preventivo de crisis de Frutafiel
Frutafiel
La fábrica de jugos, radicada desde 1996 en General Ramírez, argumenta caída de ventas y ahogo financiero. Se convocó a los acreedores.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 9 de la ciudad de Paraná, a cargo del juez Ángel Luis Moia, comunicó formalmente la apertura del concurso preventivo de la empresa Frutafiel S.A.S. La fábrica de jugos tiene su plata en General Ramírez, departamento Diamante desde 1996.
Entre otras cosas, la empresa planteó que «el concurso preventivo producirá el desahogo financiero que permita reinvertir recursos en la actividad productiva y asegurar la «continuidad del trabajo» para poder afrontar las deudas pendientes.
La empresa se encuentra inscripta desde noviembre de 1996, tiene su domicilio social en la Avenida República de Entre Ríos N° 1222, en la ciudad de General Ramírez, departamento Diamante.
Actualmente, el directorio de la compañía es unipersonal y está presidido por René Horacio Fritzler. Entre los argumentos para solicitar el concurso preventivo, invocó dificultades financieras producto de la inflación, la caída del consumo y el aumento de las tarifas de energía, entre otras cosas, publicó UNO.

Caída del consumo
Respecto a las causas concretas de la situación patrimonial, la empresa expresó que «el proceso inflacionario por el que atravesó el país en los años posteriores a la pandemia produjo una gran pérdida en el poder adquisitivo de la gente, elevando también los costos de insumos y transporte, reduciendo márgenes (pues no se podía trasladar la suba de costos al precio final)».
«La caída del consumo de productos no esenciales afectó los volúmenes de venta, sobre todo en productos no esenciales como los que produce Frutafiel. Esto se vio agravado en los últimos meses por el gran aumento en el costo de la energía y combustibles. Sumado a lo expuesto, acceder al crédito bancario se hizo casi imposible por las tasas exorbitantes que había, generando pérdidas importantes al descontar valores de terceros», se cgregó
En otro párrafo, mencionó que «la intención de generar mayor nivel de ventas, se hicieron promociones en supermercados y cadenas de distribución, con descuentos que implicaban un margen de utilidad casi nulo».

Situación financiera
Otro factor que agravó la situación financiera fue la morosidad de clientes. «En este difícil contexto, se trató de mantener un equilibrio a fin de esperar a la época de consumo de sus productos principales, para poder acomodar las finanzas. Para respaldar esto, el presidente de la sociedad hizo un importante aporte de capital vendiendo un inmueble propio, a fin de arrancar un nuevo proyecto, para potenciar la empresa», explicó la firma.
«Esta inyección de capital permitió estabilizar la situación financiera durante un periodo, proyectando a mediano plazo el crecimiento deseado de la mano de la nueva línea (cerveza con marca propia). El apalancamiento también se hizo con créditos bancarios. La inversión de la nueva línea, no dio el fruto esperado.
La novedad del producto dio un aire fresco a la economía de Frutafiel, pero al poco tiempo se generó un nuevo conflicto consecuencia de dos factores: por un lado, la empresa proveedora de la cerveza a granel que se embotella en su mandante, no cumplió con el volumen comprometido (lo que motivó tener gran demanda pero sin suficiente producto) y -además- la competencia copió la idea y también comenzó a vender un producto similar. Continuando en la búsqueda de alternativas que paliaran la situación, a fines del año pasado se lanzó en el mercado un nuevo producto», completó.
En ese marco, explicó que esta reconversión –sin dejar de lado los productos tradicionales- de la producción de cerveza y del vino con jugo, «significan un 30 % de la facturación total de la empresa, lo que da muy buenas perspectivas en el mediano y largo plazo».
Entrando en 2026, manifestó que la actividad de la empresa está razonablemente bien. Pero advirtió que «la caída de las ventas (agravado por la caída del consumo de los sectores asalariados), el aumento de los insumos importados (sobre todo los derivados del petróleo cuya incidencia es muy importante en el costo de Frutafiel, llegando en algunas líneas al 95% del costo final) y el enorme aumento en el costo financiero y laboral, la ponen ante una situación que la obliga a buscar la protección judicial».
Luego, la empresa explicó que la cesación de pagos (insolvencia) se produjo «entre el mes de marzo y abril del corriente año, pues a fines de marzo se dejaron de pagar los planes de facilidades de pagos de ARCA y el 21 de abril comenzaron a rechazarse los cheques emitidos. No obstante los problemas mencionados, remarcó que la actividad de Frutafiel S.A. es viable, siendo rentable en el mediano y largo plazo».
«El concurso preventivo producirá el desahogo financiero con el consiguiente ahorro que permitirá volcar estos recursos a la actividad productiva y, con la continuación del trabajo, afrontar las obligaciones pendientes», se finalizó.
Fuente: UNO