Impacto laboral de la crisis de Granja Tres Arroyos: “Nos deja en la ruina”

Impacto laboral de la crisis de Granja Tres Arroyos: “Nos deja en la ruina”

El Movimiento Obrero y Social Uruguayense (MOSU) expresó su preocupación por la convocatoria de acreedores de empresas del Grupo Granja Tres Arroyos y advirtió por el impacto que la crisis tiene sobre los trabajadores de Concepción del Uruguay y la región.

La organización sindical señaló que la crisis pone en riesgo una de las principales fuentes laborales de la zona y remarcó que tanto los trabajadores despedidos como quienes todavía permanecen vinculados a la empresa deberán presentarse como acreedores para reclamar los salarios, indemnizaciones y demás obligaciones pendientes.

“Estamos conociendo la noticia que no queríamos conocer: convocatoria de acreedores a empresas del Grupo Granja Tres Arroyos, lo que significaría el cierre definitivo de nuestra principal fuente laboral en Concepción del Uruguay y la región”, expresó el MOSU.

Trabajadores a la espera de cobrar

Desde el movimiento obrero señalaron que la convocatoria de acreedores abre un proceso judicial en el que los trabajadores deberán disputar el reconocimiento y cobro de las deudas laborales junto con el resto de los acreedores.

El MOSU puso el foco en los tiempos de ese procedimiento frente a la urgencia que atraviesan las familias. Advirtió que los trabajadores ya llevan meses sin contar con ingresos suficientes para sostener sus hogares y que los plazos judiciales no se corresponden con esas necesidades inmediatas.

“La convocatoria de acreedores significa que los trabajadores despedidos y no despedidos serán un grupo más de acreedores que deberá cobrar sus deudas”, planteó la organización.

Para el MOSU, el problema no termina en los puestos de trabajo que se pierden dentro de la empresa. La caída de la actividad avanza sobre los ingresos de las familias trabajadoras y repercute sobre otros sectores de la economía local.

Una crisis que golpea a toda la región

El movimiento obrero sostuvo que la crisis de la actividad avícola tendrá consecuencias sobre el comercio, la construcción y otras actividades que dependen del movimiento generado por la industria.

“Industria que genera riqueza y mueve la economía, trasladando su actividad al comercio y a la construcción”, señaló el comunicado.

En ese sentido, el MOSU advirtió que el deterioro de la actividad productiva termina impactando primero sobre los trabajadores, a través de despidos, suspensiones y pérdida de ingresos, y luego sobre el conjunto de la economía regional.

Reclamo por trabajo y producción

La organización atribuyó la crisis a un modelo económico que, según planteó, deteriora el poder adquisitivo de los trabajadores y reduce el consumo interno. Desde esa perspectiva, cuestionó que la caída del consumo termine afectando a las empresas y profundizando la pérdida de puestos de trabajo.

El MOSU también vinculó la situación de Granja Tres Arroyos con el deterioro de las condiciones de vida de trabajadores estatales, docentes, jubilados y otros sectores, además del abandono de obras y servicios públicos.

Ante este escenario, llamó a los trabajadores y a las organizaciones sociales y sindicales a sostener una respuesta colectiva frente a la pérdida de empleo y el deterioro de los ingresos.

“Nadie se salva con este modelo”, sostuvo el MOSU, que reclamó organización y resistencia frente al avance de la crisis sobre el trabajo y la producción.


Redacción Página Gremial