Se duplicó

Sin alternativa de empleo formal, sigue aumentando el número de conductores de plataformas

Sin alternativa de empleo formal, sigue aumentando el número de conductores de plataformas

Accaura Argentina

Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, el sector del transporte por aplicaciones en Argentina experimentó una transformación profunda y acelerada. Según estimaciones de la Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (Accaura), la cantidad de conductores activos se duplicó, pasando de casi 300.000, en 2023, a 600.000 en la actualidad.

Este crecimiento exponencial refleja una realidad social donde el desempleo y la caída de los ingresos empujan a diario, a miles de personas hacia este rubro como alternativa de facil entrada.

Perfil de los trabajadores

La composición de quienes están detrás del volante cambió significativamente. Mientras que originariamente, el trabajo en plataformas se buscaba por rentabilidad, hoy predomina la necesidad económica.

Se observa una incorporación masiva de personas provenientes de la clase media, incluyendo profesionales, jubilados y un creciente número de mujeres jefas de hogar. Mientras que los jóvenes tienden a volcarse hacia el delivery, los conductores de autos suelen ser personas de 30 años en adelante que han perdido su empleo previo.

Para la mayoría, esta actividad ya no es un complemento salarial, sino su ingreso principal.

Ecuación económica complicada

El análisis cualitativo de los costos revela una situación de alta presión financiera. Según datos de Accaura publicados por BAE Negocios, un conductor en AMBA factura entre 12.000 y 15.000 pesos la hora. Trabajando 60 horas semanales, es posible alcanzar una facturación de $3.000.000 mensuales, pero esto requiere una dedicación extrema en horarios de alta demanda. Para obtener una ganancia neta de $2 millones, un chofer debe trabajar entre 45 y 50 horas semanales con un promedio de $1.200 por kilómetro. De cada $1000.000 ganados $40.000 se gasta en mantenimiento, además del combustible, dejando 50% de ganancia real.

Existen unos 5.000 autos rentados para este fin, con costos semanales que oscilan entre $380.000 y $400.000. En el caso del leasing, las cuotas semanales pueden llegar a los $460.000 durante 36 meses, bajo condiciones estrictas que no permiten ausencias por enfermedad ni vacaciones.

Precariedad laboral

El aumento de conductores generó una sobreoferta que, sumada a la falta de regulación, profundiza la precariedad del sector. Las aplicaciones retienen comisiones que varían entre el 25% y el 50%, y los conductores asumen el 90% del riesgo empresario, incluyendo seguros que muchas veces no cubren siniestros si se detecta el uso comercial del vehículo.

Por el momento, el sector opera bajo una lógica de «socios conductores» que, en la práctica, enfrentan jornadas de hasta 12 horas diarias para sostener su economía familiar.

Pablo León, presidente de la entidad reclamó la ratificación de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que reconocen a estos trabajadores como «independientes con derechos laborales».

Entre las demandas principales se encuentran la transparencia de los algoritmos, la creación de un convenio colectivo y que el tiempo de conexión sea remunerado como horario de trabajo.