Piden declarar insalubre una fábrica de Larroque
El Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas de Zárate denunció que los trabajadores de Fademi están expuestos de forma permanente a plomo, ácido sulfúrico y otros agentes peligrosos. Reclaman una inspección urgente y que la Provincia reconozca formalmente la insalubridad de la actividad, lo que podría reducir la jornada laboral sin afectar los salarios.
El gremio que representa a los trabajadores de la fábrica de baterías, solicitó formalmente a la Secretaría de Trabajo de Entre Ríos que declare la insalubridad de las tareas que se realizan en la planta de Fademi S.A., ubicada en Larroque, al considerar que los empleados están expuestos de manera permanente a sustancias altamente tóxicas y a condiciones laborales que pueden provocar daños graves e irreversibles en la salud.
El sindicato argumenta que la fabricación de baterías implica el contacto directo con plomo, ácido sulfúrico, humos, polvos contaminantes y otros agentes de riesgo que afectan su integridad física y psicológica. En el documento presentado ante la cartera laboral –al que tuvo acceso Página Gremial– detalla que la exposición se produce en prácticamente todas las etapas del proceso productivo, desde la fundición y molienda del plomo hasta el llenado y ensamblado de las baterías.
Por tal motivo entiende que la actividad reúne las condiciones para ser considerada insalubre de acuerdo con la legislación laboral vigente y cita antecedentes normativos que históricamente identificaron como tareas de alto riesgo la fundición, laminado y fabricación de derivados del plomo. Además, remarca que los trabajadores pueden sufrir enfermedades derivadas de la inhalación de partículas tóxicas, el contacto con sustancias corrosivas y la manipulación permanente de materiales peligrosos.
Entre los riesgos señalados figuran la intoxicación por plomo, afecciones neurológicas, renales y cardiovasculares, problemas respiratorios, quemaduras químicas provocadas por el ácido sulfúrico, trastornos musculoesqueléticos derivados de la manipulación manual de cargas y la exposición a ambientes con altas temperaturas, ruido y gases inflamables. El escrito advierte incluso sobre el impacto psicológico que genera en los trabajadores la posibilidad de desarrollar enfermedades vinculadas a la actividad.
La solicitud también pone el foco en la necesidad de verificar las condiciones de seguridad e higiene de la planta, el cumplimiento de los controles médicos periódicos, las mediciones ambientales, la actuación de la ART y la implementación efectiva de medidas de prevención. Para ello, reclama una inspección detallada de todos los sectores de la fábrica, incluyendo la evaluación de los niveles de contaminación por plomo y ácido sulfúrico.

Qué implicaría la declaración de insalubridad
Si la Secretaría de Trabajo accediera al pedido, una de las principales consecuencias sería la reducción de la jornada laboral para los trabajadores alcanzados. La legislación nacional establece que quienes desempeñan tareas declaradas insalubres no pueden trabajar más de seis horas diarias o treinta y seis horas semanales, sin que ello implique una reducción salarial.
Además, la declaración obligaría a reforzar los controles sobre las condiciones laborales, incrementar las medidas de prevención y profundizar los monitoreos ambientales y sanitarios.
En sus conclusiones, el sindicato sostiene que los riesgos presentes en la fabricación de baterías son «objetivos, inevitables e inescindibles» del proceso productivo y que la exposición permanente al plomo y al ácido sulfúrico coloca a los trabajadores en una situación que justifica la intervención del Estado.
Inicios del conflicto
El conflicto en Fademi ya lleva más de dos años: desde mayo de 2024, cuando los trabajadores iniciaron reclamos por seguridad e higiene y la empresa respondió con suspensiones y despidos, lo que hizo escalar la situación.
En enero de 2025 la justicia ordenó la reincorporación de 25 trabajadores, medida que hasta el momento no se ha cumplido. En este contexto, la empresa permanece casi paralizada y arrastra una deuda millonaria de salarios.

Redacción Página Gremial