La pobreza alcanzó el 32,3% y la indigencia el 7,5%, en el primer semestre de 2026
De acuerdo con el informe técnico de CEPA los indicadores sociales muestran un claro deterioro en las condiciones de vida de la población. Asimismo, realizó duros cuestionamientos metodológicos hacia el INDEC y criticó la desconexión estadística entre salarios no registrados y el salario mínimo, entre otras inconsistencias.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó la situación social del primer semestre de 2026 en base a los números de INDEC, y realizó duros cuestionamientos metodológicos hacia el organimso de medición, sugiriendo que la aparente desaceleración de la pobreza se debe a cambios en la captación de ingresos no laborales y no a una mejora real.
Asimismo, criticó la desconexión estadística entre los salarios no registrados y el salario mínimo, señalando inconsistencias frente al contexto de recesión.
En tanto advieron que la Canasta Básica Total está subestimada al no reflejar correctamente los fuertes incrementos en servicios y transporte. Finalmente, se vincula estos resultados con la inflación de alimentos y la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

Desempleo, caída salarial y pobreza
De acuerdo con el informe técnico de CEPA los indicadores sociales muestran un claro deterioro en las condiciones de vida de la población:
- Pobreza: alcanzó al 32,3% de las personas, lo que representa un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2025 (31,6%) y una suba de 4,1 puntos porcentuales frente al segundo semestre de 2025 (28,2%).
- Indigencia: se ubicó en el 7,5% de la población, registrando una suba de 0,6 puntos porcentuales interanual y de 1,2 puntos porcentuales en relación al semestre previo.
- Desocupación: la tasa de desocupación abierta ascendió al 7,9% en el promedio del semestre, superando el 7,1% del semestre anterior y el 7,8% registrado en el primer semestre de 2025, confirmando un mercado de trabajo recesivo y contractivo.

Deterioro del salario y consolidación del «trabajador pobre»
El estudio subraya que el deterioro de las condiciones socioeconómicas responde al impacto combinado de la inflación en rubros sensibles y al desplome generalizado de los ingresos laborales:
- Inflación en alimentos: En el primer semestre de 2026, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas registró un promedio mensual de incremento del 2,8%. Aunque mostró una moderación hacia el final del semestre (1,5% en abril, 2,5% en mayo y 1,3% en junio), la presión alcista del primer trimestre (4,7% en enero, 3,3% en febrero y 3,4% en marzo) empujó al alza el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
- Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM): Sufrió una contracción real del 6,5% respecto al semestre previo y un desplome del 11,0% interanual. Al comparar frente al segundo semestre de 2023, la pérdida acumulada de poder adquisitivo del salario mínimo alcanza un drástico 39,1% en términos reales.
- Salarios registrados (RIPTE): La Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables registró una caída real del 2,7% frente al semestre anterior y del 1,3% en la comparación interanual.
- La mediana salarial frente a la Canasta Básica: Al contrastar el ingreso de los trabajadores registrados privados con el valor de la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo, se observa que en el primer semestre de 2026 la mediana salarial cubrió solo el 90,8% de la CBT. Esto confirma la consolidación del fenómeno de los «trabajadores pobres», donde tener un empleo registrado formal no garantiza a un hogar salir de la pobreza si depende de ese único ingreso.

Erosión en las ayudas sociales e ingresos de los sectores vulnerables
Las coberturas de ayudas estales y programas de asistencia a los hogares con menores recursos no lograron compensar el aumento de las canastas básicas ni la pérdida de ingresos laborales:
- Tarjeta Alimentar: A pesar de haber sido actualizada en marzo de 2026 (pasando de $52.250 a $72.250 tras estar congelada durante 22 meses), registró una caída real del 6,0% respecto al primer semestre de 2025 y acumula un deterioro del 39,5% real en relación al segundo semestre de 2023.
- Planes sociales: Debido al congelamiento de los montos en $78.000 desde enero de 2024, sufrieron un desplome del 14,6% semestral, una pérdida del 24,7% interanual y una caída acumulada del 75,4% real frente al segundo semestre de 2023.
- Jubilación mínima con bono: Acumuló un retroceso real del 3,5% semestral y del 5,3% interanual.
- Asignación Universal por Hijo (AUH): Presentó una leve caída real del 1,1% semestral y del 0,5% interanual.

Factores que explican el aumento de la pobreza
El incremento de la pobreza en el primer semestre de 2026 se explica por una combinación de factores, entre los que se destacan:
- Aceleración de la inflación de alimentos
- Estabilización de la línea de pobreza
- Aumento de la línea de indigencia
- Salarios no registrados
- Caída del RIPTE
- Aumento del desempleo
- Deterioro de los ingresos de los sectores más vulnerables.
- Salarios deprimidos de los trabajadores registrados
Cuestionamientos a las mediciones de INDEC
En el informe, CEPA expone una mirada crítica a la metodología oficial del INDEC, advirtiendo que los datos difundidos presentan distorsiones que disimulan la magnitud real de la crisis:
- Mayor captación de ingresos no laborales, no un aumento del bienestar: Las modificaciones introducidas en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) —que sumaron 8 preguntas nuevas y perfeccionaron la precisión de otras 5— permitieron medir ingresos que antes estaban subregistrados (como la Tarjeta Alimentar o programas sociales). El CEPA señala que esto refleja una mejora puramente estadística de captación y no una mejora real en la calidad de vida de los hogares.
- Inconsistencias en los salarios no registrados: El índice de salarios no registrados del INDEC muestra una atípica suba real del 36,3% desde noviembre de 2023, rompiendo la correlación histórica con el Salario Mínimo. El informe advierte que resulta contradictorio que el empleo informal le gane a la inflación por casi 37 puntos en un contexto de caída de ocupantes y suba del desempleo.
- Subestimación de la Canasta Básica Total (CBT) por el salto de servicios públicos: El cálculo de la línea de pobreza utiliza el Coeficiente de Engel para estimar los gastos no alimentarios. Dado que la estructura de consumo no se ha actualizado y las tarifas de servicios públicos y transporte aumentaron sustancialmente por encima de los alimentos, la CBT oficial queda subestimada en términos reales. De este modo, la línea de pobreza resulta artificialmente más baja, ubicando estadísticamente a hogares por encima del umbral sin que sus ingresos hayan mejorado.

Perspectivas para los próximos meses
Las proyecciones del CEPA para la segunda mitad del año advierten sobre riesgos persistentes.
A pesar de la desaceleración inflacionaria en alimentos durante los meses de julio y agosto, el acumulado de las canastas básicas sigue mostrando incrementos altos (5,3% en la CBA y 4,8% en la CBT acumulado en dichos dos meses). Con salarios mínimos y programas sociales congelados o atrasados respecto a las canastas, el escenario proyecta una presión sostenida sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora.