La caída del trabajo privado registrado en Entre Ríos tiene refugio en el sector agroindustial
En el periodo comprendido entre septiembre de 2023 y septiembre de 2025 en dos de cada tres departamentos en Argentina cayó el empleo formal. Sin embargo algunas localidades ligadas a la agroindustira lograron escapar a esta tendencia.
Un estudio realizado por el programa Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) revela un panorama crítico para el mercado laboral argentino.
Según la investigación, que analiza el periodo comprendido entre septiembre de 2023 y septiembre de 2025, la destrucción de puestos de trabajo asalariados en el sector privado ha sido una constante que afectó a casi dos tercios de la población del país.

A nivel nacional, solo las provincias de Neuquén y Río Negro lograron crear empleo neto durante este período. En el resto del territorio, el impacto se sintió con fuerza en 318 departamentos de los 498 que componen el país.
Se advierte que este fenómeno fomenta la precarización laboral y obliga a la migración de jóvenes hacia grandes centros urbanos, debilitando la cohesión social. Se cuestiona además el discurso oficial sobre el supuesto florecimiento del interior, evidenciando una creciente desigualdad territorial en el mercado de trabajo.

El escenario en Entre Ríos
En sintonía con la tendencia nacional, la provincia de Entre Ríos se vio inmersa en este proceso de retracción laboral. Al no formar parte del reducido grupo de provincias con saldo positivo, la jurisdicción sufrió una merma en sus puestos de trabajo privados registrados en el acumulado del periodo analizado.
Sin embargo, el informe de la UNSAM destaca matices importantes dentro del territorio entrerriano. Mientras los grandes centros urbanos del país, como Rosario, Córdoba, o la misma capital provincial, Paraná, registraron caídas significativas, algunas ciudades intermedias ligadas a la agroindustria lograron revertir la tendencia.

Este dinamismo se atribuye a la fortaleza del entramado productivo vinculado al agro, que funcionó como un amortiguador frente a la crisis generalizada que afectó a otros sectores como la construcción o la industria.
Ignacio Garay (investigador del CETyD advierte sobre la creciente desigualdad territorial. «Las regiones con estructuras productivas poco diversificadas han sido las más vulnerables, especialmente tras el freno en la obra pública y la construcción».
Por su parte, Pablo Vommaro (CONICET/FLACSO), alerta sobre las consecuencias a largo plazo como el aumento de la precarización, ya que no solo se destruyen empleos, sino que las condiciones de los que permanecen se degradan; y la migración interna por la falta de oportunidades en localidades pequeñas y medianas. Esto profundiza la centralización urbana y tensiona la infraestructura de las grandes ciudades.
El informe concluye que en dos de cada tres departamentos en Argentina cayó el empleo formal, dejando a gran parte del mapa productivo en una situación de extrema fragilidad.

Variación de empleo en Entre Ríos (09/2023 a 09/2025)
Departamentos con caída del empleo
Depatamento La Paz: -10,45%
Departamento Feliciano: -7,16%
Departamento Uruguay: -5.06%
Departamento Tala: -5,02%
Departamento Federación: -3 94%
Departamento Paraná: – 3,93%
Departamento Victoria: -3,69%
Departamento Gualeguaychú: -2,03%
Departamento Federal: -1,95%
Departamento Concordia: -0,88%
Departamentos con caídas leves de empleo
Departamento Villaguay: 0.12%
Departamento Nogoyá: 0,13%
Departamento Colón: 0,21%
Departamentos con aumento del empleo
Departamento Diamante: +1,2%
Departamento San Salvador: +4,64%
Departamentos Islas del Ibicuy: +9,96%
Desigualdades territoriales
Ignacio Garay (investigador del CETyD advierte sobre la creciente desigualdad territorial. «Las regiones con estructuras productivas poco diversificadas han sido las más vulnerables, especialmente tras el freno en la obra pública y la construcción». En ese sentido se destaca que solo los sectores vinculados a la energía y la minería lograron mostrar un dinamismo positivo en este contexto recesivo.
Por su parte, Pablo Vommaro (CONICET/FLACSO), alerta sobre las consecuencias a largo plazo como el aumento de la precarización, ya que no solo se destruyen empleos, sino que las condiciones de los que permanecen se degradan; y la migración interna por la falta de oportunidades en localidades pequeñas y medianas. Esto profundiza la centralización urbana y tensiona la infraestructura de las grandes ciudades.
El informe concluye que en dos de cada tres departamentos en Argentina cayó el empleo formal, dejando a gran parte del mapa productivo en una situación de extrema fragilidad.