Bono congelado

Jubilaciones: para empatar la inflación el valor del bono en septiembre debería ascender a $162.897

Jubilaciones: para empatar la inflación el valor del bono en septiembre debería ascender a $162.897

Foto: Noticias Argen tinas

El próximo mes los haberes jubilatorios tendrán un incremento del 2,1%. Sin embargo, la licuación del bono extraordinario de $70.000, congelado desde hace más de dos años, arrastra a los sectores más vulnerables a una caída real frente a 2023 y en la comparación interanual.

El ajuste de haberes previsionales proyectado para septiembre de 2026 registrará un incremento nominal del 2,1% basado en la inflación de julio.

Sin embargo, a pesar de este aumento, los beneficiarios de la jubilación mínima sufrirán una pérdida del poder adquisitivo del 9,3% comparado con finales de 2023, debido principalmente al congelamiento del bono extraordinario de $70.000.

Si bien la normativa actual vincula las actualizaciones mensuales al índice de precios al consumidor para empatar la inflación mediante una movilidad implementada por decreto, mientras los haberes superiores logran una ligera recuperación interanual, el valor real de los ingresos mínimos continúa deteriorándose por la falta de actualización del bono complementario.

Así se registra una brecha creciente entre la fórmula de ajuste salarial y la capacidad de compra real de los jubilados y pensionados.

El mecanismo de actualización

A partir de septiembre de 2026, las jubilaciones experimentarán una suba del 2,1%, un porcentaje que se ajusta de manera directa a la inflación registrada en julio de este año.

Este incremento se rige bajo el sistema de movilidad jubilatoria aprobado mediante un DNU de Javier Milei, que dispone actualización mensualmente los haberes según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por INDEC.

Previamente, bajo la gestión de Alberto Fernández, los aumentos eran de carácter trimestral y combinaban la variación salarial con la recaudación de la ANSES.

La erosión real de la jubilación mínima

Con la aplicación de este nuevo incremento, el haber mínimo garantizado se ubicará en $428.590

Al mantenerse el bono congelado en $70.000 -desde marzo de 2024- el ingreso total de un jubilado de la mínima alcanzará los $498.590.

Las jubilaciones mínimas con bono acumulan una caída real del 9,3% en comparación con noviembre de 2023.

Asimismo, el poder de compra de la jubilación mínima cayó un 4,2% en términos reales de forma interanual, tomando como referencia septiembre de 2025.

El congelamiento del bono como factor de ajuste

El principal factor de esta pérdida de poder adquisitivo se encuentra en la falta de actualización del refuerzo previsional. En términos reales, el bono de $70.000 registra una devastadora pérdida del 57% en su poder de compra desde su congelamiento en marzo de 2024.

Para haber acompañado la evolución de los precios y evitar esta licuación, el valor del bono en septiembre de 2026 debería ascender a $162.897.

Cabe destacar que este beneficio se liquida de forma decreciente para aquellos pasivos que perciban un haber superior al mínimo pero por debajo del tope de $498.590, de modo que cobren la diferencia hasta alcanzar dicho límite.

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Brecha con los haberes medios y altos

La situación de quienes perciben haberes por encima de la mínima (y que, por lo tanto, no reciben bonos de refuerzo) muestra una dinámica distinta

Al estar totalmente indexados por la inflación del IPC, estos haberes registran un crecimiento real acumulado del 10,9% en comparación con noviembre de 2023. No obstante, al analizar su evolución interanual frente a septiembre de 2025, el avance real es de apenas un 0,4%

Esta marcada diferencia estadística entre ambos segmentos de la pirámide previsional confirma que el congelamiento del bono es el mecanismo que profundiza la pérdida real en los ingresos de los jubilados de menores recursos.

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Con informacion de Chequeado