Granja Tres Arroyos suspende 300 trabajadores en Pilar y le da vacaciones forzadas a otros 200 en Cresta Roja
Protesta de trabajadores de Granja Tres Arroyos, en Concepción del Uruguay
Si bien los trabajadores de GTA de Concepción del Uruguay valoran las gestiones que realiza el gobierno provincial, hay mucha desazón. Denuncian que la ayuda de $200.000 solo le llegó a poco más 40 personas.
La situación de la empresa Granja Tres Arroyos (GTA) es cada vez más apremiante. Mientras los trabajadores de la planta La China, de Concepción del Uruguay, ven con cierta esperanza las gestiones del gobierno provincial, la firma suspendió a 300 trabajadores por todo el mes de agosto en la planta de Pilar, y dio vacaciones forzadas al personal de la ex Cresta Roja, también perteneciente a GTA.
Durante el periodo que abarca desde el lunes 3 de agosto y hasta el domingo 30, “inclusive”, en Pilar no se harán actividades operativas ni de faena. Con la suspensión con goce de sueldo, los trabajadores solo percibirán 65% del salario.
La medida fue votada por los mismos trabajadores como una manera desesperada de salvar la fuente de trabajo, tras un acuerdo entre la empresa y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de Alimentación (STIA).
En tanto, los trabajadores de la planta ex Cresta Roja de Esteban Echeverría que hoy controla la firma Wade, subsidiaria de GTA, que venían de un esquema rotativo con 200 operarios desde abril, tendrán vacaciones forzadas. Solamente realizarán tareas cinco personas de Recursos Humanos y dos empleados del kiosco. Al plantel se le adeudan dos meses de sueldos y el aguinaldo, a lo que se agrega el pago en cuotas.

Concepción del Uruguay: incertidumbre e incomunicación
“No hay nada concreto, solamente parches”, definió el secretario general del Sindicato de la Carne de Concepción del Uruguay, Sergio Vereda, al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), respecto a la situación de los 930 trabajadores de la planta La China.
Si bien se valoraron las gestiones que realiza el gobierno provincial, hay mucha desazón entre los trabajadores que aguardan la reactivación de la planta, o al menos cobrar los sueldos adeudados.
El sindicalista deslizó que “la foto es la foto” pero el auxilio económico solo alcanzó a 40 operarios. De la reunión con el gobernador sacó en claro que se están buscando inversores pero el trabajador debe seguir esperando. En ese marco, lamentó que ningun representante de la empresa acudió luego de dos meses de conflicto y 930 familias que lo están pasando realmente muy mal.
Con la empresa ausente tras dos meses de conflicto y una cadena avícola «cortada», los trabajadores enfrentan entrevistas sociales inquisitorias por parte de asistentes sociales para acceder a recursos mínimos, dijo en referencia al pago de una ayuda de $200.000.
“Los trabajadores estaban muy molestos por esa entrevista que se les hizo porque parecía que los investigaban y hasta les preguntaron cuántos baños tenían en la casa, cuántas habitaciones. Es muy difícil porque el trabajador la está pasando mal y venir a una entrevista, cuando tenemos los CBU de todos los trabajadores y demás datos”, argumentó.
Ante un Estado nacional ausente y sin planes de contingencia, como el Repro, el sector se siente «a la deriva» y teme represalias por visibilizar su desesperante situación, según expresó Vereda. “Lo que la gente necesita es saber si va a tener continuidad laboral”, expresó.

Falta de comunicación
Por su parte, Maximiliano Zalazar, delegado de la empresa en Concepción del Uruguay, denunció una preocupante falta de comunicación e integración tras la asunción de la nueva gestión gremial en Alimentación, señalando que los trabajadores deben informarse por medios externos o canales propios ante la desaparición de las asambleas informativas conjuntas que se realizaban junto al Sindicato de la Carne.
En ese sentido, aseguró que los trabajadores perciben una falta de transparencia en las negociaciones y el manejo de la ayuda estatal, que llega de forma dispar entre los sindicatos de la Alimentación y de la Carne.

GTA demandada
Al conflicto laboral en GTA, también se le suman demandas impulsadas por empresas proveedoras de bienes y servicios por lo que la firma enfrenta una creciente presión judicial por parte de acreedores y proveedores, mientras intenta cerrar una compleja negociación para reestructurar una deuda estimada en 350 millones de dólares.
En medio de estas negociaciones hay varias presentaciones judiciales que solicitan la declaración de quiebra. Entre éstas la de una firma proveedora de insumos que reclama más de $133 millones de una deuda por cheques electrónicos rechazados por falta de fondos.
Hay también un reclamo de Prevención ART, que exige el pago de más de $4.200 millones correspondientes a cuotas adeudadas por la cobertura de los empleados entre octubre de 2024 y marzo de 2026, e intereses por mora.
En la lista también se agregan proveedores de indumentaria y elementos de seguridad industrial, má s empresas de logística y almacenamiento frigorífico que reclaman facturas impagas por servicios prestados.
Según datos del Banco Central, la empresa acumula más de 3.200 cheques rechazados por un valor superior a los $54.300 millones. A lo que se suman centenares de cheques sin fondos emitidos por sociedades vinculadas al grupo empresario.
Redacción: Pagina Gremial
Con información de Radio Plaza y La Pirámide