Electrolux cierra su planta de Rosario, pasa a importar y deja 200 trabajadores desempleados, UOM se moviliza
La firma decidió abandonar el esquema fabril local y migrar hacia la importación directa. La Unión Obreros Metalúrgicos (UOM) solicitará la nulidad de los despidos ante el Ministerio de Trabajo santafesino y convocó a una movilización para el lunes 27, en coincidencia con la audiencia entre partes.
La histórica fábrica de electrodomésticos Electrolux anunció el cese definitivo de sus operaciones en su planta del sudoeste de Rosario. La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) calificó la medida de «sorpresiva», rechazó negociar indemnizaciones, solicitará la nulidad de los despidos ante el Ministerio de Trabajo de Santa Fe y convocó a una movilización el lunes 27.
Impacto
La multinacional de capitales suecos Electrolux confirmó el cierre definitivo de su fábrica ubicada en Batlle y Ordóñez 3436, en la zona sudoeste de Rosario, concluyendo cerca de un siglo de actividad productiva en la ciudad.
La medida afecta de manera directa a unos 200 trabajadores de las áreas de producción y administración, a quienes ya se les comenzaron a cursar los telegramas de despido.
De acuerdo con lo informado por la compañía, «el cese de operaciones responde a un cambio de estrategia comercial orientada “hacia un modelo de abastecimiento global, apoyado en la red internacional de producción del grupo”, reemplazando la fabricación local por bienes importados.

Achicamiento gradual y cese de líneas productivas
El cierre definitivo de la planta es el desenlace de un proceso de reducción de actividad que se intensificó en los últimos meses. La fábrica —que históricamente operó bajo la marca Gafa, luego pasó a manos de la firma chilena Frimetal y finalmente a Electrolux— contaba con aproximadamente 800 empleados a finales de 2023.
Sin embargo, el nivel de producción experimentó un marcado deterioro. En abril, la empresa decidió interrumpir la producción nacional de heladeras para abastecerse mediante importaciones, lo que estuvo acompañado por un esquema de retiros voluntarios al que se adhirieron cerca de 100 operarios.
En los meses siguientes, se registraron más desvinculaciones motivadas por el contexto salarial —donde el sueldo promedio de bolsillo rondaba los $1.100.000— y se implementaron esquemas de suspensiones y rotaciones de personal. Hasta el momento del anuncio de cierre, la planta continuaba fabricando únicamente cocinas y lavarropas.

Causas de la crisis
Tanto la representación sindical como los voceros del sector encuadran la decisión en la severa crisis que atraviesa la industria de la línea blanca en Argentina.
Entre los factores principales señalados por la UOM, se encuentran la apertura de importaciones y la pérdida del poder adquisitivo que aparejó un desplome del consumo y ventas.
En ese contexto la empresa decidio una reconfiguración que implica abandonar el esquema fabril local y migrar hacia la importación directa.

UOM prepara estrategia legal y convoca a movilización
La notificación del cierre causó un fuerte impacto en la UOM Rosario,cuyos representantes tenían una reunión con la empresa para la presentación de nuevas autoridades de Recursos Humanos. Sin embargo, minutos antes del encuentro, se recibió una llamada telefónica desde Buenos Aires en la que se le informó sobre el cierre total de la planta.
Frente a este escenario, el sindicato definió acciones:
• Reclamo de nulidad: el gremio ratificó que no ingresará en una negociación de indemnizaciones y solicitará formalmente la nulidad de los despidos, sosteniendo que existieron incumplimientos en los procedimientos legales requeridos.
• Movilización y audiencia de partes: A la vez convocó a una movilización para el lunes 27 a las 9:45 hacia la sede del Ministerio de Trabajo de Santa Fe ya que a las 10 se llevará a cabo una reunión clave entre representantes de la empresa, dirigentes de la UOM y funcionarios provinciales para discutir el conflicto y el futuro de las familias afectadas.
Redacción Página Gremial
con información de La Capital