Crisis textil: siete de cada 10 máquinas paradas y más de 22.000 empleos perdidos

Crisis textil: siete de cada 10 máquinas paradas y más de 22.000 empleos perdidos

Close up of a male craftsman stitching leather parts on a sewing machine at a workshop

La industria textil argentina atraviesa una fase crítica con una alarmante pérdida de empleos formales. Durante el primer trimestre de 2026, el sector experimentó un retroceso del 27,1%, una de las caídas más severas de la industria nacional. Esta situación se atribuye a la baja demanda interna, el incremento de la competencia importada y la imposibilidad de las empresas para ajustar sus precios al ritmo de la inflación.

Según datos de la Secretaría de Trabajo, el sector lidera la caída del empleo industrial en el país con una pérdida de 22.156 puestos de trabajo registrados desde diciembre de 2023. Durante el mes de febrero, uno de cada tres empleos manufactureros perdidos correspondió al rubro textil, confección, cuero y calzados.

El desplome de la actividad se refleja en indicadores alarmantes. En el primer trimestre de 2026, la producción sufrió una contracción del 27,1%. Esta parálisis llevó a que las fábricas operen apenas al 40% de su capacidad instalada, lo que significa que el 70% de la maquinaria en los establecimientos productivos permanece inactiva. La crisis no solo afecta la producción, sino también la estructura empresarial, con el cierre de 803 establecimientos (un 13% del total del sector) en los últimos meses.

Causas de la crisis productiva

Las entidades del sector, como la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) y la Fundación Pro Tejer, identificaron tres factores principales que convergen en este escenario:

  • Derrumbe del consumo interno: como indicador de esta tendencia, las ventas de indumentaria cayeron un 7% interanual en el bimestre marzo-abril, y eventos de consumo masivo como el Hot Sale de mayo registraron una caída del 10% en términos reales.
  • Apertura importadora agresiva: Mientras la producción local cae, el ingreso de prendas terminadas alcanzó récords históricos, con un incremento del 79% en cantidades durante el primer cuatrimestre del año. Los analistas advierten que Argentina se ha convertido en destino para excedentes externos debido a la desregulación comercial y la apreciación cambiaria.
  • Imposibilidad de trasladar costos: Las empresas enfrentan dificultades para trasladar el aumento de costos (especialmente salariales y energéticos) a los precios finales en un contexto de recesión. De hecho, los precios del sector se encuentran muy rezagados: en abril aumentaron un 12,7% interanual, frente a una inflación general del 32,4%.
Spools of Multi Colored Thread on Textile Material generated by artificial intelligence

Sectores más perjudicados

Dentro de la cadena de valor, los sectores más perjudicados por la crisis actual varían según el indicador que se analice (producción, empleo o cierre de empresas):

  • Tejidos y acabados de productos textiles: Este segmento es el más golpeado en términos de producción, registrando una contracción acumulada del 38,6% durante el primer trimestre de 2026. Esta cifra representa la caída más profunda entre todas las actividades que integran el sector.
  • Indumentaria (Confección): Es el rubro más afectado por la desaparición de empresas. De los 803 establecimientos productivos que cerraron desde diciembre de 2023, 385 pertenecían al segmento de la indumentaria. Además, la fabricación de prendas de vestir sufrió un retroceso del 8,9% interanual en marzo.
  • Cuero y Calzado: junto con el sector textil y de confección, este rubro lidera la caída del empleo asalariado registrado en el país, con una baja del 18% respecto a finales de 2023. Asimismo, se destaca como uno de los segmentos con mayor cantidad de cierres de establecimientos registrados en los últimos meses.

En términos generales, el bloque compuesto por textiles, confección, cuero y calzado es el que más sufre el impacto laboral, habiendo perdido 928 puestos de trabajo solo en el mes de febrero, lo que equivale a uno de cada tres empleos industriales destruidos en ese período.

Close up of a male craftsman stitching leather parts on a sewing machine at a workshop

Impacto a largo plazo

Desde Pro Tejer advierten que la prolongación de esta dinámica pone en riesgo el futuro de la industria. «Cuando las máquinas permanecen apagadas durante demasiado tiempo, se destruyen capacidades productivas y empleo calificado que luego demandan años para reconstruirse», señalaron desde la entidad.

Ante este panorama, el sector ha solicitado de manera urgente medidas que incluyan alivio fiscal, financiamiento y políticas de competitividad y sesgo proteccionista, para evitar que la destrucción del entramado industrial se vuelva irreversible.

Fuentes: Secretaría de Trabajo, Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) y Fundaciòn Pro-Tejer.